miércoles, 17 de octubre de 2012


Estoy harta de las esperas interminables, de la voz de mi conciencia a media noche, de los intentos frustrados, de lamer el zapato ajeno hasta dejarlo reluciente, de ser el colador donde se queda toda la mierda y harta de tanto recuerdo insignificante.
Hasta las narices de darle al botón, de las teclas ya borradas por el uso, de las facturas que impone la lejanía, del quiero pero no puedo o no me fío, del hoy sí y mañana también, de las mentiras disfrazadas, del nudo en la garganta, de las ganas de llorar por todo y por nada, del frío, del calor…por estar harta, lo estoy de todo.
Lo mandaba “casi todo” a tomar por saco y estoy segura que aún así, dentro de unos meses y con la cabeza ya fría, no me arrepentiría. Shit.

lunes, 1 de octubre de 2012

Buscaba...

Alguien que cuando me ponga borracha me lleve a casa en brazos, que me rompa las medias con la boca y luego me compre otras, que me haga el amor contra la pared y se meta conmigo en la bañera. Que se pierda a mi lado para después rescatarme de laberintos sin sentido, que saque la espada y me defienda de víboras, pirañas y putas. Alguien que cosa disfraces en mis días malos y los convierta en buenos, que no se enfade si no me entiende, que me saque la lengua cuando me ponga tonta y me haga enmudecer. Que no de por hecho que siempre voy a estar ahí pero que tampoco lo dude, que no me haga sufrir porque sí pero que no me venda amor eterno manoseado ni me lo ponga fácil.. Alguien que no pueda caminar conmigo por la calle sin cogerme de la mano, que no me compre con regalos pero que tenga mil detalles de papel, que no le guste verme llorar y que me haga reir hasta cuando no tengo ganas, que de vez en cuando decida perseguirme por los bares y conocerme otra vez, que me mire, lo mire, y me tiemblen las piernas sin remedio...
Alguien que esté loco por mí, y no se olvide de decírmelo los días de resaca, que si se pone animal, sea solo en la cama, y me mate a besos por la mañana. Que no se acostumbre a mí y deje de inventar nombres nuevos para despertarme, que si mira a otra, luego me guiñe un ojo y se ria de mis celos de niña tonta. Y sobre todo que no tenga que perderme para darse cuenta de que me ha encontrado.